Así vi Alemania 2006 (no es fácil)

jueves, julio 13, 2006

El Balón de Oro es de Zidane

En mi opinión, y quizá piense más con el corazón, el Balón de Oro debe permanecer en las manos de Zinedine Zidane. Por lo que hizo en el Mundial y por su trayectoria también. La FIFA podrá apelar a aquello del juego limpio, pero pienso que lo del cabezazo es una mancha que no oscurece su actuación en Alemania ni toda su carrera. Junto con Cannavaro fue el mejor jugador del Mundial, pero quienes votaron, los periodistas, le dieron su preferencia a Zidane y al italiano el Balón de Plata, y estoy de acuerdo en que permanezca así y creo que los jugadores también. A nadie le gustaría ganar un Balón de Oro sólo porque se lo quitaron a otro... El mismo Materazzi ha dicho que Zidane es merecedor del premio porque fue el mejor.

Siguiendo con el análisis del cabezazo una vez oídas las palabras de Zidane, lo reitero, erró tanto uno como el otro. A los provocadores como Materazzi -que todo el mundo sabe quién es, incluido Zizou- se les responde jugando, no haciendo lo que ellos quieren. Que los insultos fueron muy graves y muy ofensivos, de acuerdo, es comprensible la reacción de Zizou, pero en ningún modo se justifica su acto violento. Si todos los jugadores respondieran del mismo modo a las provocaciones, no tendríamos partidos de fútbol sino peleas de boxeo. Censuro tanto los insultos graves de Materazzi como el comportamiento de Zidane, pero los entiendo -no los justifico, los comprendo- porque los evalúo en el contexto en el que ocurrieron: un partido de una final, con mucha carga emocional en todos, pero en especial para Zidane.

miércoles, julio 12, 2006

La culpa es de Buffon

Todo el mundo se pregunta qué le dijo Marco Materazzi a Zinedine Zidane. Esta noche (en Europa) le toca a Zizou dar su versión. Mientras tanto, daré la mía. Más que por cualquier insulto, de cualquier naturaleza, que le haya proferido Materazzi, a Zidane lo que realmente lo puso al borde un ataque de furia, fue la salvada que Gianluigi Buffon realizó magistralmente ante un cabezazo (a la pelota) del mago francés. Ahí fue donde Zizou comenzó a perder la cabeza, no precisamente por tu amor, sino de rabia y frustración. Se fue hacia Buffon lleno de furia y algo le gritó. El arquero italiano como si nada, siguió concentrado en su trabajo. Sería bueno que algún experto en lectura de labios, descifrara qué le gritó Zizou a Buffon. Bueno, si el fútbol va a ser así de ahora en adelante, qué me dijo o qué no me dijo, los leedores de labios van a tener una fuente de empleo inesperada.

Ya más en serio, creo que si Materazzi se sobrepasó profiriendo insultos racistas, debe ser sancionado, pero la acción de Zidane no debe ser por eso borrada o exaltada (lo que es peor). Ambas conductas, la del italiano y la del francés, deben ser además valoradas en el contexto en que ocurrieron: la final del mundial, tensión y adrenalina a millón, mucho en juego… Zidane no es un violento ni Materazzi es un neonazi. Creo que la FIFA lo debe dejar bien claro, si no quiere sentar un peligroso precedente.

martes, julio 11, 2006

La bibliomancia estuvo cerca

El 2 de junio escribí lo que había resultado de mi consulta a la bibliomancia sobre quién sería el campeón del mundial de fútbol Alemania 2006. Analizando a posteriori -que es lo mejor, ja ja ja-, veo que la bibliomancia dio señales muy claras de lo que sucedería en la copa del mundo recientemente finalizada. Portugal sería protagonista y, al "hacerme ver" el cuadro de honor de Italia 90, el mensaje era tan claro como el agua: Alemania ganó el mundial que organizó Italia, Italia ganará el mundial que organiza Alemania. ¿Cómo no lo vi?

lunes, julio 10, 2006

Notti magiche

Italia al fin se sacudió el fantasma de los penales y logró su tetracampeonato 24 años después de lograr el tercer título, tal como lo hizo Brasil (de 1970 a 1994).

No fue fácil, fue sufrido, con angustia, como siempre. Después de un primer tiempo equilibrado, Francia pasó a ser la dominadora del juego, pero no pudo plasmar esa superioridad en el marcador porque Italia fue, una vez más, como en todo el Mundial, corazón, garra y lucha, armas con las que paró las pretensiones de una Francia que la superó de forma abrumadora en muchos pasajes del juego. Francia jugó mejor, pero no marcó el gol del triunfo y eso es mérito de los Cannavaro, Gattuso y Buffon.

Como siempre, muchos dirán que Italia se echó para atrás, pero en este caso no lo hizo con intención (los cambios de Lippi lo dejan muy claro), simplemente Francia la obligó a ello. Cuando Italia se repliega conscientemente sabe muy bien a qué juega y cómo desarrollará su juego. Ayer perdió la brújula del mediocampo y ni siquiera pudo hilvanar un contragolpe bueno. Sin embargo, los franceses no supieron cómo pasar a la defensa italiana y cuando lo hicieron allí estaba Buffon, quien hizo dos salvadas milagrosas –sólo dos pese al dominio francés-, una ante un tiro de Henry y otra, la más hermosa, como respuesta a un cabezazo de Zidane.

En los lanzamientos desde el tiro penal, a los italianos se les veía en la mirada que esta vez no iban a dejar que los fantasmas los vencieran. Pirlo, Materazzi, De Rossi, Del Piero y Grosso cobraron con una seguridad que nunca antes vi en los italianos. En la mirada de Fabio Grosso ya estaba la victoria reflejada, sus ojos ya esbozaban una sonrisa. No podía fallar.

Zinedine Zidane fue elegido el mejor del Mundial, se llevó el Balón de Oro, Cannavaro el de Plata y Andrea Pirlo el de Bronce.

La expulsión de Zidane fue triste sí, pero también es una conducta que, para bien o para mal, fue característica en toda la carrera de Zizou. No podía faltar en su despedida. Varias veces perdió la cabeza, reaccionó de forma violenta y fue expulsado. Le pasó en Francia 98 (por cierto, quizá sea el único jugador que ha visto la roja en dos mundiales), le pasó con la Juve y con el Madrid.

Nunca sabremos si de no haber sido expulsado, la historia del juego habría cambiado. Eso queda en el terreno de las especulaciones. Si hago la mía, diré que no, que Italia iba a aguantar el aluvión francés hasta el minuto 120 y que el penalti lo iba a lanzar David Trezeguet. Zizou quizá lanzaría el primero o el último, pero Treze iba a ser uno de los lanzadores, eso seguro.

Creo que Italia fue justo vencedor, justo campeón, fue el equipo que hizo mejor las cosas, el que tuvo más ganas, más hambre, más garra y corazón. Los jugadores querían lavar su nombre de los escándalos y lo consiguieron, escribiéndolo en la historia.

jueves, julio 06, 2006

La final

Italia y Francia fueron los mejores, por eso disputarán el próximo domingo la final del Mundial Alemania 2006 en Berlín. Ambos se sobrepusieron a los problemas -pugnas internas por el lado francés, escándalo de corrupción por el lado italiano-, vencieron los lugares comunes con buen fútbol, espléndida táctica, máxima concentración, garra, coraje y la dosis de suerte siempre necesaria en un torneo de esta naturaleza.
Italia tiene una cuenta pendiente con Francia: la final de la Eurocopa 2000, perdida cuando faltaban apenas 24 segundos para el pitazo final. En aquella ocasión, Italia perdonó en dos ocasiones el 2:0, y Francia, con un gran Zidane, empató sobre el final, para luego rematar con un gol de oro de Trezeguet. Aquello fue demasiado doloroso para los italianos, y creo que por eso duplicarán su motivación y su concentración para que no vuelva a repetirse la desgracia.
Veremos cómo se desarrolla el juego, cómo los técnicos de ambas selecciones, Lippi y Domenech, plantean el partido. Hasta ahora, todas sus jugadas han salido bien, tomando en cuenta que han llevado a sus equipos a la final, casi nada. Será una gran final y siempre es bueno recordar que disputar una final es lo máximo, es el sueño realizado; ganarla es la gloria, por supuesto, pero los perdedores deben tener presente que es mejor perder una final y ser subcampeón, que quedar eliminado. Esto como fanático me costó entenderlo, pero después de mucho sufrimiento, lo comprendí.
Hoy la FIFA dio a conocer los candidatos al Balón de Oro del Mundial: Maniche (Portugal), Ballack y Klose (Alemania), Henry, Vieira y Zidane (Francia) y Pirlo, Cannavaro, Zambrotta y Buffon (Italia). Esto también se decidirá el domingo y creo que está entre Zidane y Pirlo, dependiendo del juego, uno de ellos se alzará con el Balón de Oro de Alemania 2006.